Soñando despierta...

Te echo de menos…

Sales de ese pequeño rincón de mi corazón, te expandes sin remedio…
Y entonces vuelvo junto a ti.

Sin tiempo, sin distancia, sin peros ni porques, sin horarios, sin barreras, sin miedos…
Vuelvo a ser esa parte de mí que se enreda entre tus sabanas, que se apoya en tu pecho, que necesita tu respiración más que la suya propia…
Abro los ojos…

¿Dónde están tus brazos? ¿Tus labios? ¿Tu protección? He vuelto al hoy… y aquí no estas… ¿Di mi vida por y sin amor…?
Un día más sin ti…ya he perdido la cuenta…el eco del olvido no lo hace menos doloroso…
Cierro los ojos y ya no soy capaz de verte…Una punzada en el corazón me acompaña.

¿Quién es la persona que veo en el espejo? Parece mi ayer…con las marcas de mil guerras, con ojeras de cansancio y con un alma incompleta.
Consciente de mi rutina me aferro a ella…
Empieza a no costar seguir adelante…

Entonces te veo…Y siento como si me acompañases en el duro viaje de crecer, pero te giras y no eres tú.
Lo olvidaba, ya no estoy allí…

Y sigo adelante, mirando atrás intentando buscarte sin encontrarte…De pronto llueve…
Lágrimas se deslizan por mis mejillas y tus manos no están para secarlas,…
Allí también estará lloviendo…

Veo las gotas que tantas veces observé mientras esperaba verte pasar unos instantes…Cuanto han cambiado los cristales…
Una mano se apoya en ellos…Parece que no es tan fácil seguir…

Tardes rodeadas de arena y sal pasan volando a mí alrededor en la playa…
Las olas son las mismas pero todo es diferente…
Las risas vuelan junto a la brisa que acaricia mi cuerpo…
¿Es posible que me estés acariciando?
No…estoy sola.

Las huellas van marcando el tiempo en un reloj de arena que gira y gira,…
No sé si caminar y alejarme…No sé si pararme y recordarte…Ambas duelen.
Arenas movedizas me hunden…Empieza a costar continuar.

La inocencia ya no me hace libre…Vaya, te la quedaste tú.
Llega la noche, con sus lunas cambiantes…Y nos veo.
Simple y complejo es el amor sincero…
Cálidos los besos y abrazos que lo acompañan…
Una nube cubre su luz…y nosotros somos sombras…
Y allí estoy, con un suelo frío bajo mis pies…
Está oscuro, y tengo miedo… ¿Por qué seguir?

Te veo tumbado, con lágrimas en los ojos…Impotente, igual que yo…
¿Es este el principio del final o el final del principio?
Mi corazón se desgarra…
Y recuerdo la única promesa que cumplí…

La fortaleza vuelve con cuentagotas…
Tu inocencia ha madurado…
Mis decisiones se reafirman…

¿Dónde quedan todos nuestros momentos?
Tengo que recogerlos y guardarlos otra vez…
Creo que ya he perdido alguno…
Esta vez debería de usar la llave…
En casa la buscaré…
Y vuelvo de camino al presente…

¿Ya no hay lluvia,…?
No me moja igual sin ti…
Las huellas se van borrando con las olas…
No debo dejar rastro de mis sentimientos…
El mar, la arena y la luna serán mis testigos…

Ese asiento está ocupado…
Ya no es el suyo…
Todo ha cambiado…Hemos cambiado.
Una estrella fugaz cruza el cielo…

Otro eterno día acaba...
Cerraré los ojos para poder volver…
Por unos momentos podremos ver esa estrella juntos otra vez…
¡Que dulces son los sueños! Hasta mañana.

1 comentario:

  1. Me encanta lo que estás escribiendo. Sigue así!
    Me recuerda mucho al blog de una amiga que te tengo que pasar.
    Te he puesto un link en mi blog, ahora sólo te queda seguir escribiendo mucho, que la gente aunque no te comente sí que lee.
    Un besote!

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